30 septiembre, 2026
Bienestar
Si al hacer sentadillas convencionales sentís que te encorvás hacia adelante o te molestan las rodillas, la sentadilla goblet con mancuerna es el ejercicio de oro que debés incorporar de inmediato a tus entrenamientos. Al sostener el peso pegado al esternón, tu centro de gravedad se acomoda de forma natural y obliga a tu core abdominal a mantenerse erguido. Para arrancar, agarrá una mancuerna o pesa rusa por los costados con ambas manos y pegala firme a tu pecho a la altura de las clavículas. Separá los pies un poco más allá del ancho de tus hombros, apuntá las puntas sutilmente hacia afuera en un ángulo de 30 grados y mantené la mirada al frente. Iniciá el descenso empujando las rodillas hacia afuera en la misma dirección de las puntas de tus pies, bajando hasta que los codos toquen suavemente la cara interna de tus muslos. Sostené una pausa controlada de 1 segundo en el fondo y subí empujando el suelo con fuerza desde los talones. Completá 4 series de 10 a 12 repeticiones con ritmo pausado y respiración diafragmática. Esta variante no solo protege tus meniscos y tu zona lumbar, sino que te construye una fuerza brutal en cuádriceps y glúteos sin necesidad de cargarte una barra pesada en la nuca.