02 octubre, 2026
Bienestar
Si querés tonificar los glúteos y ganar estabilidad en la pelvis sin necesidad de cargarte una barra pesada en el gimnasio, el puente de glúteos unilateral en suelo es el movimiento mandatorio que tenés que dominar. Esta variante aísla cada pierna por separado, obligando a tu glúteo medio a trabajar al máximo para que la cadera no se te caiga de lado. Para arrancar, acostate boca arriba sobre una colchoneta, flexioná ambas rodillas a noventa grados y apoyá los talones firmes contra el piso. Levantá una pierna extendida hacia el techo o flexiónala al pecho, y empujá el suelo con el talón de apoyo hasta alinear rodilla, cadera y hombros en una línea recta impecable. Al llegar arriba, apretá el glúteo con toda tu fuerza y sostené una pausa isométrica de 2 segundos antes de bajar de forma lenta y controlada. La clave de oro es evitar arquear la espalda baja, manteniendo siempre la retroversión pélvica activa con el abdomen firme. Completá 3 series de 10 a 12 repeticiones por pierna descansando cuarenta segundos entre lados. Si sos constante con este trabajo de aislamiento, vas a notar cómo eliminás molestias lumbares y mejorás tu zancada en cada carrera.