09 febrero, 2026

Entrenamiento

El ejercicio y estar enfermo

Cuando se realiza ejercicio, los glóbulos blancos (encargados de defender el cuerpo de los virus y bacterias), fluyen más fácilmente a través del torrente sanguíneo; con ello se pueden combatir las infecciones más rápidamente.

Se puede realizar ejercicio y es seguro cuando los síntomas de resfriado son ligeros y tolerables, o sea estornudos, congestión o dolor de garganta. Si los síntomas son leves y el paciente se siente bien ejercitando, no habrá ningún problema.

Puede ser que los síntomas de resfriado o gripe sean más fuertes e intensos; por ejemplo, la tos, congestión de pecho, fiebre, fatiga, malestar estomacal y dolor muscular. En esos casos, no es conveniente realizar ningún deporte o ejercicio.

Sobre todo, es contraproducente el ejercicio cuando hay fiebre, ya que podría causar deshidratación. En estos casos es recomendable descansar, hacer reposo y tener una buena alimentación para recuperar las fuerzas y sentirse mejor.

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