28 enero, 2026
Bienestar
La salud digestiva influye en la absorción de nutrientes y el bienestar general. Un intestino equilibrado contribuye incluso al estado de ánimo gracias a la conexión entre intestino y cerebro.
Consumir fibra soluble e insoluble favorece el tránsito intestinal. Avena, frutas, verduras y legumbres ayudan a mantener una digestión regular y saludable.
Los alimentos fermentados aportan probióticos beneficiosos. Yogur natural, kéfir y algunos vegetales fermentados apoyan la diversidad de la microbiota intestinal.
Masticar lentamente y evitar comer bajo estrés mejora la digestión. Comer con atención permite que el organismo procese mejor los alimentos y reduzca molestias.
La hidratación también influye en la función digestiva. Beber suficiente agua facilita el movimiento intestinal y previene el estreñimiento.
Si aparecen síntomas persistentes como dolor o inflamación, es recomendable consultar a un profesional. Un diagnóstico oportuno permite tratar problemas antes de que se agraven.