El kiwi es una fruta originaria de China que a principios del siglo pasado se empezó a cultivar en otros países con climas idóneos.
Es un postre ideal, pues es una fruta sabrosa y refrescante que te aporta muchos nutrientes y tiene propiedades beneficiosas para la salud.
Propiedades:
- Compuesto principalmente por agua y fibra.
- Rico en vitamina C. De hecho, contiene casi el doble de esta vitamina que una naranja o un limón.
- Poco calórico (50 calorías por 100 g).
- Contiene cantidades notables de fibra soluble (0,59 g).
- Rico en ácido fólico.
- Aporta un 10% de magnesio.
Beneficios:
- Potente antioxidante: ayuda a combatir enfermedades relacionadas con el envejecimiento celular como el cáncer, los trastornos cardiovasculares, la obesidad, la diabetes o algún problema de la vista, como las cataratas.
- Prevención del cáncer: limita los daños oxidativos que se pueden producir en el ADN celular y además estimula la reparación de los daños ya producidos.
- Previene enfermedades cardiovasculares: reduce la agregación plaquetaria y mejora los niveles de colesterol. Además favorece la eliminación de líquidos y equilibra el efecto de la sal.
- Ayuda en la digestión: contiene actinidina, que ayuda a digerir las proteínas, lo que evita la pesadez, la gastritis y la formación de gases.
- Reduce el estrés y los nervios: te permite sentirte más tranquilo y enfrentarte a los problemas u obstáculos que aparecen en la vida. Se recomienda comer un kiwi antes de una entrevista de trabajo o una reunión importante, para reducir la tensión.
- Mejora los huesos: incluye cualquier elemento óseo del cuerpo; es decir, también los dientes. Además permite mejorar el desarrollo de los huesos y también el funcionamiento de los nervios, músculos y órganos.
- Combate la anemia: aumenta la absorción del hierro de lo que consumís.
- Filtra los rayos solares: la luteína que contiene el kiwi actúa como un filtro de protección natural para la piel.