El autocuidado y el estilo de vida saludable son un continuum en nuestro día a día y cada vez más personas apuestan por lo natural y la coherencia allá donde van. Sea por viajes o por estar mucho tiempo fuera, en la actualidad hay mucha variedad de productos transportables para que nuestro aseo sea tan exigente y de calidad como cuando estamos en casa.
El aseo sostenible es un camino sin retorno, porque cuando te acostumbras a una higiene con productos vegetales y en formatos sin plásticos lo trasladas a todos los ámbitos de tu vida. En el neceser de viaje podemos incluir:
- Discos o toalla desmaquillante reutilizable de algodón orgánico para evitar las toallitas húmedas y los algodones desechables. Conseguimos una limpieza perfecta y es apta para los viajes.
- Jabón, geles y champús sólidos. No nos olvidemos de la importancia de una buena jabonera para transportarlos, que cierre bien y también de materiales más duraderos, como las nuevas de zinc, que no se oxidan.
- Desodorante en crema y envases pequeños.
- Cepillos plegables para no renunciar al cepillado del cabello con cerdas naturales.
- Pasta de dientes con ingredientes naturales sin nanoplásticos y libres de flúor: están disponibles en polvo e incluso en formato pastilla, que ocuparán un mínimo espacio en nuestro neceser. Son una alternativa ecológica a los dentífricos convencionales en tubos de plástico.
- La copa menstrual ocupa poco espacio y es más cómoda para viajes que las bragas menstruales o las compresas de tela. La copa ecológica de silicona platino es 100% hipoalergénica y una opción muy sostenible, cómoda y segura para nuestros ciclos.
- La maquinilla de afeitar reutilizable. Las de metal son muy duraderas.
- El botiquín natural de viaje depende de cada caso. Lleva crema de árnica para golpes y dolor, y algún aceite esencial, como la lavanda, que te ayudará a relajarte y a conciliar el sueño.