16 enero, 2026
Bienestar
La alimentación antiinflamatoria se enfoca en reducir procesos inflamatorios crónicos que afectan la salud a largo plazo. Este tipo de inflamación suele estar relacionada con enfermedades metabólicas, digestivas y articulares.
Incluir alimentos naturales, ricos en antioxidantes, grasas saludables y fibra contribuye a disminuir la inflamación y mejorar el funcionamiento del organismo.
Evitar ultraprocesados, azúcares refinados y grasas trans es una estrategia clave dentro de este enfoque nutricional.
Adoptar una alimentación antiinflamatoria favorece la prevención, mejora la energía diaria y fortalece el bienestar general.