15 julio, 2025
Bienestar
La alergia a los mariscos es una de las alergias alimentarias más comunes y puede provocar desde síntomas leves hasta reacciones graves.
Se desencadena cuando el sistema inmunológico reacciona de forma exagerada a ciertas proteínas presentes en mariscos, como los camarones, langostas, cangrejos, ostras o mejillones. Aunque algunas personas son alérgicas a todos los mariscos, otras reaccionan solo a ciertos tipos, como los crustáceos o los moluscos.
Los síntomas pueden aparecer minutos o incluso horas después de consumir mariscos, e incluyen urticaria, picazón, hinchazón de labios o cara, dificultad para respirar, náuseas, vómitos o diarrea.
En los casos más graves, puede presentarse una anafilaxia, una reacción alérgica severa que pone en peligro la vida y requiere atención médica inmediata, usualmente con una inyección de epinefrina. Algunas personas también pueden tener una reacción solo al oler el vapor de mariscos cocinándose.
El tratamiento principal es evitar completamente el consumo de mariscos y productos derivados y leer cuidadosamente las etiquetas de los alimentos.
Las personas con alergia grave deben llevar consigo un autoinyector de epinefrina (como EpiPen) en caso de emergencia. También se recomienda comunicar la alergia en restaurantes y al viajar. Aunque no existe una cura definitiva, con precauciones adecuadas, las personas alérgicas pueden llevar una vida normal y saludable.