Si no te gusta el agua, aquí tenés algunas formas de mantenerte hidratada sin forzarte a beberla sola:
1. Agrega sabor natural
- Infusionala con frutas (limón, naranja, fresas, pepino) o hierbas (menta, albahaca).
- Probá agua con chorritos de jugo natural, sin azúcar añadida.
2. Tomá infusiones o té
- El té frío o caliente (sin azúcar) es una buena alternativa al agua pura.
3. Comé alimentos ricos en agua
- Sandía, melón, pepino, tomate y naranjas son opciones deliciosas e hidratantes.
4. Probá agua con gas
- Si te gusta la sensación de los refrescos, el agua con gas y un poco de limón puede ser una opción refrescante.
5. Usá una app o botella motivacional
- A veces el problema es el hábito, no el sabor. Intenta beber en pequeñas cantidades a lo largo del día.