15 enero, 2026
Bienestar
El movimiento consciente propone una forma de actividad física donde la atención plena es tan importante como el esfuerzo corporal. Prácticas como yoga, pilates o estiramientos funcionales fomentan la conexión entre cuerpo y mente.
Este enfoque ayuda a mejorar la postura, la movilidad y la respiración, al mismo tiempo que reduce el estrés y la tensión acumulada. No se trata de rendimiento, sino de presencia y control.
Incorporar movimiento consciente en la rutina diaria permite entrenar sin sobreexigencias, respetando los límites individuales y previniendo lesiones.
Moverse con conciencia mejora la relación con el cuerpo y transforma el ejercicio en una herramienta de bienestar integral.