Ese hábito se llama onicofagia y es muy común, sobre todo en momentos de ansiedad, aburrimiento o estrés. Aquí te dejamos algunos consejos prácticos para dejar de comerte las uñas.
1. Identificá tus detonantes
- Observá en qué momentos lo hacés más: cuando estás nervioso, viendo TV, estudiando, etc.
2. Mantené tus uñas cuidadas
- Cortalas y limalas con frecuencia para que no haya bordes que provoquen morder.
- Aplicá esmaltes amargos especiales (se consiguen en farmacias) para evitar el impulso.
3. Sustituí el hábito
- Masticá chicle sin azúcar o tené un objeto antiestrés a mano (pelotita, lápiz, etc.).
- Ocupá tus manos en actividades como dibujar, tejer o escribir.
4. Cuidá la mente y la ansiedad
- Practicá respiración profunda, meditación o ejercicio ligero para reducir estrés.
- Establecé pequeñas metas: dejar de morder una uña a la vez, hasta lograr todas.