Los tulipanes aman el clima fresco, así que en lugares calurosos y cuando están en florero requieren cuidados extras. Acá te los dejamos:
- Agua fresca: Cambiala cada 1–2 días y cortá medio centímetro del tallo en diagonal al hacerlo.
- Ubicación: Ponelos en un lugar fresco, lejos de sol directo, electrodomésticos calientes y corrientes de aire.
- Duración: Para prolongar su frescura, podés añadir al agua unas gotas de limón con azúcar o un sobre de conservador de flores.
- Tip extra: Meté el florero en la nevera por la noche (si cabe) o en la parte más fresca de la casa para simular el frío que los tulipanes aman.
En climas cálidos, la clave está en mantenerlos frescos y bien hidratados, ya que el calor acelera su marchitamiento.